{"id":110115,"date":"2025-09-25T11:51:31","date_gmt":"2025-09-25T15:51:31","guid":{"rendered":"https:\/\/catholicherald.com\/?post_type=article&#038;p=110115"},"modified":"2025-09-25T11:51:31","modified_gmt":"2025-09-25T15:51:31","slug":"fiesta-de-los-santos-arcangeles-miguel-gabriel-y-rafael","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/catholicherald.com\/es\/article\/en-espanol\/opinion\/fiesta-de-los-santos-arcangeles-miguel-gabriel-y-rafael\/","title":{"rendered":"Fiesta de los santos Arc\u00e1ngeles Miguel, Gabriel y Rafael"},"content":{"rendered":"<div id=\"bsf_rt_marker\"><\/div><p>Cada 29 de septiembre la iglesia celebra con gozo la fiesta de los santos arc\u00e1ngeles Miguel, Rafael y Gabriel. Sus nombres resuenan en el coraz\u00f3n de los creyentes porque en ellos descubrimos la grandeza de Dios y la obediencia perfecta a su voluntad. No son personajes simb\u00f3licos ni fruto de mitolog\u00edas, sino mensajeros reales que aparecen en la Sagrada Escritura, cumpliendo misiones decisivas dentro de la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el Evangelio de San Juan, proclamado en esta fiesta, Jes\u00fas le dice a Natanael: \u201cVer\u00e1s cosas mayores: ver\u00e9is el cielo abierto y a los \u00e1ngeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del Hombre\u201d (Jn 1,51). Esta imagen nos remite al sue\u00f1o de Jacob en el libro del G\u00e9nesis: una escalera que un\u00eda la tierra con el cielo. Esa escalera es figura de Cristo mismo, el puente entre Dios y los hombres, la puerta del cielo que permanece abierta para que Dios venga a nosotros y nosotros podamos ir hacia \u00c9l.<\/p>\n<p>Celebrar a Miguel, Gabriel y Rafael nos recuerda que los \u00e1ngeles est\u00e1n al servicio de este misterio. Ellos participan en la gran batalla espiritual que atraviesa la historia humana y que tambi\u00e9n sentimos en nuestra vida cotidiana. El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica nos ayuda a comprenderlo mejor. En el n\u00famero 329, con palabras de San Agust\u00edn, nos ense\u00f1a: \u201cEl nombre de \u00e1ngel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te dir\u00e9 que es un esp\u00edritu; si preguntas por lo que hace, te dir\u00e9 que es un \u00e1ngel\u201d. Con todo su ser, los \u00e1ngeles son servidores y mensajeros de Dios, contemplan su rostro y est\u00e1n siempre dispuestos a cumplir su voluntad. Y en el n\u00famero 330 a\u00f1ade que, al ser criaturas espirituales, poseen inteligencia y voluntad. Son personales e inmortales, superan en perfecci\u00f3n a todas las criaturas visibles, y reflejan el resplandor de la gloria de Dios.<\/p>\n<p>De esta manera, comprendemos que los arc\u00e1ngeles no son ideas abstractas, sino compa\u00f1eros celestiales que Dios ha puesto en nuestro camino para sostenernos en la fe. Sus nombres mismos revelan la misi\u00f3n que Dios les confi\u00f3. Miguel significa \u201c\u00bfQui\u00e9n como Dios?\u201d. Es el jefe de los ej\u00e9rcitos celestiales, el defensor contra Satan\u00e1s y sus \u00e1ngeles ca\u00eddos, y nos recuerda que la verdadera fuerza est\u00e1 en la fidelidad al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Rafael significa \u201cMedicina de Dios\u201d. Es protector de los caminantes y peregrinos, compa\u00f1ero en las dificultades y m\u00e9dico de las dolencias f\u00edsicas y espirituales. Su misi\u00f3n es guiarnos y traer sanaci\u00f3n al coraz\u00f3n herido.<\/p>\n<p>Gabriel, cuyo nombre significa \u201cFortaleza de Dios\u201d, fue el mensajero escogido para anunciar a Mar\u00eda que ser\u00eda la madre del Salvador. Su voz sigue invit\u00e1ndonos hoy a confiar en la Palabra de Dios y acogerla con valent\u00eda.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a Miguel, Rafael y Gabriel, San Gregorio Magno ense\u00f1aba que Dios revel\u00f3 los nombres de estos tres arc\u00e1ngeles para mostrarnos su misi\u00f3n particular. As\u00ed, los fieles podemos acudir a ellos en nuestras necesidades concretas: para pedir fortaleza en la lucha, sanaci\u00f3n en la enfermedad y confianza para acoger la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Y es precisamente en ese camino de confianza donde aparecen tambi\u00e9n los grandes retos de la vida cristiana. Desde los or\u00edgenes, el hombre ha sentido la tentaci\u00f3n de ponerse en el lugar de Dios y decidir por s\u00ed mismo lo que est\u00e1 bien o mal. Esa antigua seducci\u00f3n sigue viva hoy, y se manifiesta en tantas formas de relativismo que, como dijo el Papa Benedicto XVI, nos hacen \u201cllevar a la deriva por cualquier viento de doctrina\u201d. Pero la verdad permanece: el mal nunca podr\u00e1 convertirse en bien. La misericordia y el perd\u00f3n de Dios siempre est\u00e1n a nuestro alcance, pero no podemos enga\u00f1arnos intentando justificar lo que en s\u00ed mismo no es justo.<\/p>\n<p>Por eso, la figura de San Miguel \u2014 junto a Gabriel y Rafael \u2014 es tan actual. Nos recuerdan que no estamos solos: Dios ha enviado a sus \u00e1ngeles para que nos acompa\u00f1en, protejan y sostengan en la batalla espiritual de cada d\u00eda. En medio de tantas luchas interiores y desaf\u00edos del mundo, escuchar la voz de Miguel que proclama \u201c\u00bfQui\u00e9n como Dios?\u201d, acoger la fortaleza de Gabriel que anima a confiar en la Palabra, y dejarnos sanar por Rafael, medicina de Dios, es una gracia inmensa. Esa certeza nos llena de esperanza y nos invita a caminar con confianza hacia la patria celestial que Cristo nos ha prometido.<\/p>\n<p><em>El Padre Pineda est\u00e1 en residencia en la iglesia St. James (Santiago Ap\u00f3stol) en Falls Church.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada 29 de septiembre la iglesia celebra con gozo la fiesta de los santos arc\u00e1ngeles Miguel, Rafael y Gabriel.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":89489,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_members_access_role":[],"_members_access_error":""},"section":[1572],"topic":[],"ach_author":[2375],"class_list":["post-110115","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","section-opinion","ach_author-padre-mauricio-pineda"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/110115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/89489"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=110115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=110115"},{"taxonomy":"topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/topic?post=110115"},{"taxonomy":"ach_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/catholicherald.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/ach_author?post=110115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}