Los remanentes del huracán Isaías azotaron la región de Washington y obligaron a trasladar al interior de la Iglesia de Santa Ana, en Arlington, la celebración anual del Señor de los Milagros el 11 de octubre. Sin embargo, el mal tiempo no mermó el entusiasmo de los cientos de participantes.
La devoción al Señor de los Milagros es una tradición originaria de Perú. En Arlington, esta festividad se conmemora cada año gracias a la labor de la Hermandad del Señor de los Milagros de Virginia, una cofradía católica peruana.
La jornada comenzó con una misa oficiada por el Padre Ricardo Terga, de la congregación Missionhurst, seguida de una procesión. El evento incluyó comida tradicional peruana y actividades para reunir a la comunidad católica peruana local.
La devoción al Señor de los Milagros se remonta al siglo XVII en Lima, Perú, donde una imagen de Jesús crucificado pintada en un muro sobrevivió a terremotos devastadores. La imagen, a la que muchos atribuyen milagros, pasó a conocerse como el Señor de los Milagros, y su devoción se extendió por todo el Perú y entre las comunidades peruanas de todo el mundo. Muchas comunidades le rinden homenaje con una procesión durante el mes de octubre.
A miles de kilómetros de distancia, el Papa León XIV saludó a los miembros de la hermandad reunidos en la Plaza de San Pedro el 11 de octubre, según informó EWTN News. Manifestó su intención de visitar Perú el próximo mes, tal como estaba previsto, a pesar de haber anunciado poco antes que se sometería a una intervención quirúrgica en los próximos días para extirpar un nódulo pulmonar detectado recientemente durante unos exámenes médicos. Antes de ser elegido Papa, León ejerció durante años como obispo y sacerdote agustino en Perú.




